<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>el pa&#xED;s de los elefantes</title><description>SEAN TODOS BIENVENIDOS A ESTE EXTRA&#xD1;O LUGAR, GRACIAS POR VENIR...</description><link>https://elpaisdeloselefantes.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Ram&#xF3;n Amaya Amador (1916 &#x2013; 1966), Un Claro Ejemplo Hacia El Camino De Mayo...</title><link>https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/100303-ramon-amaya-amador-1916-8211-1966-un-claro-ejemplo-hacia-el-camino-de-mayo-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/100303-ramon-amaya-amador-1916-8211-1966-un-claro-ejemplo-hacia-el-camino-de-mayo-.php</guid><description><![CDATA[Ram&oacute;n Amaya Amador fue un novelista nato. Conceb&iacute;a con una gran facilidad el argumento, el plan y los episodios fundamentales de sus obras. Asimismo, el trabajo de redacci&oacute;n, que para muchos escritores es una tarea laboriosa y de grandes esfuerzos, no le ofrec&iacute;a mayores dificultades, pues Ram&oacute;n Amaya Amador redactaba a chorros. Su t&eacute;cnica era la siguiente: primero preparaba un esquema general de la obra, luego escrib&iacute;a a mano, en un cuaderno, los cap&iacute;tulos de la misma. El manuscrito obtenido de esta manera era pasado a m&aacute;quina por el autor y, para diferenciarlo de nuevas versiones, se cuidaba de escribir en &eacute;l la siguiente frase: "Primer Bosquejo". El texto mecanografiado era sometido a una revisi&oacute;n completa y pasado nuevamente en limpio para enviarlo a la imprenta. Este trabajo le consum&iacute;a al novelista de tres a cuatro meses, por lo cual durante la &uacute;ltima etapa de su actividad, Ram&oacute;n Amaya Amador escribi&oacute; hasta tres novelas por a&ntilde;o. Sus obras p&oacute;stumas suman aproximadamente unas cinco mil p&aacute;ginas en total, las que incluyen no menos de veinte t&iacute;tulos, entre novelas, cuentos, obras de teatro, diarios personales y hasta poes&iacute;as. <br /><br />Ram&oacute;n Amaya Amador naci&oacute; en la ciudad de Olanchito, departamento de Yoro, el 29 de abril de 1916. Fue el producto de los amores clandestinos del cura Guillermo R. Amador y de Mar&iacute;a Isabel Amaya. Pas&oacute; la educaci&oacute;n elemental en la escuela Modesto Chac&oacute;n, de la referida ciudad, e inici&oacute; estudios secundarios en el Instituto Manuel Bonilla, de La Ceiba, los que se vio obligado a interrumpir por motivos econ&oacute;micos. De las aulas secundarias sali&oacute; para trabajar como maestro emp&iacute;rico en las escuelas rurales del Municipio de Olanchito. Con el objeto de no quedarse sin una base cultural que le permitiera aportar algo a su pueblo, Ram&oacute;n Amaya Amador aprovech&oacute; las horas libres de su docencia campesina para leer cuanto libro puede encontrarse al alcance de su mano, lo cual no le resulta tan dif&iacute;cil, dada la inquietud intelectual que siempre ha caracterizado a Olanchito. El producto de estas lecturas y de este esfuerzo individual, fue el despertar de su vocaci&oacute;n literaria, como lo confirman las numerosas colaboraciones remitidas por &eacute;l al semanario El Atl&aacute;ntico, en 1941 dirigido en La Ceiba por Angel Moya Posas. As&iacute; se hizo escritor. Por eso, igual que M&aacute;ximo Gorki, pudo hablar de "mis universidades", refiri&eacute;ndose a la aldea y a la lucha de los aldeanos por un destino mejor. <br /><br />La pedagog&iacute;a no era la vocaci&oacute;n de Ram&oacute;n Amaya Amador, aunque lo caracterizaba una gran bondad y un extremado afecto por los ni&ntilde;os. Para ser maestro de escuela, sobre todo en aquellos tiempos, le faltaba la autodisciplina que permite mantener conforme al esp&iacute;ritu pueblerino, virtud muy alejada de su car&aacute;cter y temperamento. La vocaci&oacute;n de Amaya Amador -lo hemos dicho ya- era la pedagog&iacute;a de las letras. Por eso abandon&oacute; el aula y, mientras le era posible dedicarse por entero a ese magisterio, no menos dif&iacute;cil y elevado que el otro, tuvo que trabajar de cualquier cosa en los campos bananeros, principalmente en Palo Verde y Coyoles Central. Uno de esos trabajos fue el de regador de veneno, quiz&aacute;s el m&aacute;s duro y menos remunerado que entonces pod&iacute;a realizarse en el infierno de las bananeras. Consist&iacute;a este trabajo -si es que no era una tortura- en asperjar las matas de banano con el famoso caldo bordel&eacute;s, una soluci&oacute;n a base de sulfato de cobre, que si bien tiene poderes para matar los g&eacute;rmenes de la sigatoka, tambi&eacute;n los tiene para destruir el organismo de los hombres que lo aplican. Es indudable que la brutalidad de este trabajo y la observaci&oacute;n directa de los estragos producidos por &eacute;l en los "veneneros" m&aacute;s antiguos, influy&oacute; enormemente en la orientaci&oacute;n, no s&oacute;lo literaria, sino tambi&eacute;n ideol&oacute;gica, de Ram&oacute;n Amaya Amador. Despu&eacute;s de trabajar como pe&oacute;n en los campos bananeros inici&oacute; su carrera de cuentista y su narraci&oacute;n &ldquo;La Nochebuena del Campe&ntilde;o Juan Blas&rdquo; sali&oacute; a la luz p&uacute;blica en el n&uacute;mero 15 de la revista ANC, &oacute;rgano de la Asociaci&oacute;n Nacional de Cronistas, editada en Tegucigalpa y correspondiente al 31 de Diciembre de 1939.<br /><br />El 8 de octubre de 1943 fund&oacute;, con su amigo Dionisio Romero Narv&aacute;ez, el semanario ALERTA, contando con la valiosa colaboraci&oacute;n de su amigo Pablo Mag&iacute;n Romero, en el que se consagr&oacute; a la defensa de los intereses de los trabajadores bananeros. Este paso, que puede considerarse insignificante en una &eacute;poca distinta a aquella, constituye una muestra formidable de la combatividad y la entrega incondicional de Ram&oacute;n Amaya Amador a las causas de nuestro pueblo, pues entonces viv&iacute;amos bajo el terror de la dictadura encabezada por Tiburcio Car&iacute;as Andino, quien se apoyaba en el desenfreno de los famosos "Comandantes de Armas", es decir, una banda de asesinos con autorizaciones en blanco para hacer su voluntad en cada pueblo. La aparici&oacute;n del semanario &ldquo;ALERTA&rdquo; bajo aquellas condiciones, significaba un desaf&iacute;o temerario, no s&oacute;lo al poder de un r&eacute;gimen abiertamente desp&oacute;tico, sino tambi&eacute;n a los medios represivos de las compa&ntilde;&iacute;as bananeras, las cuales dispon&iacute;an tambi&eacute;n de sus propios recursos en tal sentido. Prueba de ello es que, poco tiempo despu&eacute;s de fundado el peri&oacute;dico, Amaya Amador fue detenido y llevado a las c&aacute;rceles de La Ceiba, donde el Comandante de Armas respectivo -el famoso general Rufino Sol&iacute;s- orden&oacute; darle una soberana paliza para obligarlo a retirarse de sus actividades revolucionarias. El parque central de la bella ciudad norte&ntilde;a fue testigo de semejante barbarie. <br /><br />Pero Ram&oacute;n Amaya Amador, naturalmente, no era hombre que iba a renunciar a sus convicciones por un culatazo. Lleno del ardor que todo revolucionario aut&eacute;ntico experimenta frente a la acci&oacute;n represiva de los enemigos de su pueblo, el escritor continu&oacute; firme en aquella desigual y quijotesca batalla. Hubo, entonces, lo de siempre: los planes secretos para quitarle la vida. Los amigos m&aacute;s cercanos salieron en su ayuda y, mediante oportunas reflexiones, lo hicieron desistir de la actitud de desaf&iacute;o con que &eacute;l enfrentaba la situaci&oacute;n. Obedeciendo a estos consejos, Ram&oacute;n Amaya Amador sali&oacute; al exilio en 1947. Guatemala -la sacrificada y m&aacute;rtir Guatemala de hoy- era por aquellos a&ntilde;os el foco de atracci&oacute;n de los hombres con una conciencia progresista, pues en dicho pa&iacute;s hab&iacute;a comenzado, a partir de octubre de 1944, una revoluci&oacute;n democr&aacute;tico-burguesa que estremeci&oacute; las bases de las dictaduras semifeudales instauradas por el imperialismo norteamericano en todo el continente. All&iacute;, aprovechando la relativa tranquilidad que le brindaba el proceso pol&iacute;tico guatemalteco, Amaya Amador inici&oacute; formalmente su carrera literaria, en un nivel y en unas proporciones que hasta la fecha le hab&iacute;a sido imposible poner por obra. Trabaj&oacute; como editorialista de Nuestro Diario, durante el r&eacute;gimen democr&aacute;tico del Doctor Juan Jos&eacute; Ar&eacute;valo, entregando tambi&eacute;n sus colaboraciones al Diario de Centro Am&eacute;rica, El Popular Progresista y Mediod&iacute;a.<br /> Cuando en junio de 1954 cay&oacute; la revoluci&oacute;n democr&aacute;tico-burguesa de Guatemala, con el gobierno de Jacobo Arbenz Guzm&aacute;n, y bajo la conspiraci&oacute;n de la Agencia Central de Inteligencia, coludida con las oligarqu&iacute;as terrateniente-burguesas del resto de Centroam&eacute;rica, Ram&oacute;n Amaya Amador se vio obligado a buscar refugio en Argentina, juntamente con otros compa&ntilde;eros del esfuerzo guatemalteco, en el que nuestro escritor hab&iacute;a tenido se&ntilde;alada actuaci&oacute;n, incluso echando mano del fusil. El exilio argentino fue m&aacute;s duro para Amaya Amador, pero aun en esas condiciones, el novelista continu&oacute; preocup&aacute;ndose por hacer obra y por perfeccionar sus medios expresivos. En Buenos Aires labor&oacute; en la editorial &ldquo;Ariel&rdquo;  y en Sarmiento, un peri&oacute;dico de educaci&oacute;n popular, editado en la ciudad de C&oacute;rdoba.<br /><br /> En 1956, bajo la Junta Militar que puso fin al rid&iacute;culo y desp&oacute;tico gobierno de Julio Lozano D&iacute;az, se emiti&oacute; una amnist&iacute;a general que permiti&oacute; el regreso al pa&iacute;s de todos los emigrados pol&iacute;ticos, Amaya Amador, siempre sediento de volver a su tierra: a su Honduras peque&ntilde;ita y dolorida, aprovech&oacute; aquella circunstancia para reincorporarse a la Patria. El 19 de mayo de 1957, Ram&oacute;n Amaya Amador retorn&oacute; a Honduras, acompa&ntilde;ado de su esposa Regina Arminda Funes, originaria de C&oacute;rdoba, Argentina; en ese a&ntilde;o ingres&oacute; a la redacci&oacute;n del diario El Cronista, de Alejandro Valladares, y fund&oacute; en Tegucigalpa, con Luis Manuel Z&uacute;niga, la revista Vistazo.<br /><br />El C&iacute;rculo Literario Hondure&ntilde;o le rindi&oacute; un homenaje en el Paraninfo de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma en Tegucigalpa el 11 de noviembre de 1958, interviniendo en el acto el rector Lisandro G&aacute;lvez y los estudiantes universitarios Rafael Leiva Vivas, J. Delmer Urbizo y Oscar Acosta.<br /><br />En esa oportunidad, Ram&oacute;n Amaya Amador ley&oacute; un extenso discurso de agradecimiento en el que afirmaba que era la primera vez que en su patria recib&iacute;a una honrosa distinci&oacute;n por sus trabajos en las letras y en la cultura. Este documento puede considerarse como su testamento literario.<br /><br />En 1957 se fund&oacute; en Praga, Checoslovaquia, la Revista Internacional, &oacute;rgano te&oacute;rico e informativo de los partidos comunistas y obreros del mundo. Los organizadores solicitaron a varios partidos comunistas de Am&eacute;rica Latina el nombramiento de representantes para preparar la edici&oacute;n espa&ntilde;ola de dicha publicaci&oacute;n, la cual circula en ciento cincuenta pa&iacute;ses, consta de medio mill&oacute;n de ejemplares y se edita en veinticinco idiomas. El Partido Comunista de Honduras recibi&oacute; esta solicitud en 1959 y la dirigencia del mismo acord&oacute; designar para el desempe&ntilde;o de tal trabajo al novelista Ram&oacute;n Amaya Amador, tomando en cuenta que &eacute;ste era militante de dicha organizaci&oacute;n desde que la misma se fundara en abril de 1954. Amaya Amador parti&oacute; al cumplimiento de esta responsabilidad con mucho entusiasmo, aunque con el presentimiento de que ya no regresar&iacute;a a su patria. La noche del 19 de abril de 1959, despu&eacute;s de recibir los abrazos de despedida de sus amigos, escribi&oacute; en su diario: "Esta es nuestra &uacute;ltima noche en Tegucigalpa. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo retornaremos a ella y en qu&eacute; condiciones? Ni siquiera lo podr&iacute;a predecir porque el futuro es un enigma". Abandon&oacute; Tegucigalpa junto a su esposa Arminda y sus peque&ntilde;os hijos: Aixa Ixchel y Carlos Ra&uacute;l, para radicarse en Praga, Checoslovaquia, integrando la plana de redacci&oacute;n de la revista Problemas de la Paz y el Socialismo<br /><br />Ciertamente, ese futuro enigm&aacute;tico le ten&iacute;a deparado, siete a&ntilde;os despu&eacute;s, un accidente de aviaci&oacute;n en el que perder&iacute;a la vida. El 24 de noviembre de 1966, viajando de Bulgaria a Checoslovaquia, el avi&oacute;n Ylyushin 18 de la l&iacute;nea a&eacute;rea b&uacute;lgara Tabso, que lo conduc&iacute;a se estrell&oacute; en una colina pr&oacute;xima a la peque&ntilde;a ciudad checa de Vratislava, pereciendo todos sus ocupantes, entre ellos Ram&oacute;n Amaya Amador, y tres companeros de trabajo: el brasileno Pedro Motta Lima, el argentino Alberto Ferrari y el japon&eacute;s Sigho Kadzito.<br /><br />Ram&oacute;n Amaya Amador public&oacute; relativamente pocas obras a lo largo de su activ&iacute;sima y fecunda existencia. En 1950 edit&oacute; Prisi&oacute;n Verde, su obra fundamental; en 1953 vio la luz su novela Amanecer, vinculada al proceso revolucionario guatemalteco; en 1959 salieron de las prensas dos novelas: Los Brujos de Ilamatepeque y Constructores. Por &uacute;ltimo, en 1962 apareci&oacute; la malograda edici&oacute;n de Destacamento Rojo, novela sobre el surgimiento del Partido Comunista en Honduras, de la que apenas circularon unos pocos vol&uacute;menes, ya que la polic&iacute;a pol&iacute;tica del r&eacute;gimen presidido por Ram&oacute;n Villeda Morales, decomis&oacute; la mayor parte del tiraje, efectuado en M&eacute;xico. Su novela Operaci&oacute;n Gorila, fue editada en ruso en 1970, faltando todav&iacute;a la edici&oacute;n espa&ntilde;ola. Naturalmente, aparte de estas publicaciones, Amaya Amador escribi&oacute; numerosos art&iacute;culos y ensayos, sobre todo de contenido pol&iacute;tico, los que fueron publicados, con seud&oacute;nimo o con su propio nombre, en diversos &oacute;rganos de prensa de Honduras y el extranjero. <br /><br />La mayor parte de la obra escrita de Ram&oacute;n Amaya Amador se encuentra a&uacute;n in&eacute;dita. Esa obra est&aacute; en el archivo dejado por &eacute;l en Praga. Algunos amigos de Honduras poseen tambi&eacute;n manuscritos, pero, seg&uacute;n nuestra opini&oacute;n, se trata de borradores o bosquejos elaborados antes de los a&ntilde;os cincuenta y, en casi todos los casos, reelaborados por el escritor durante su permanencia en Checoslovaquia. Esos manuscritos tienen, pues, una importancia hist&oacute;rica, porque, si bien no contienen obras acabadas de nuestro novelista, si recogen el proceso creador del mismo. Alguna vez habr&aacute; que recogerlos para organizar la "Sala Ram&oacute;n Amaya Amador" en lo que debe ser el Museo de Literatura Hondure&ntilde;a. Son, pues muy numerosas las obras no publicadas por el autor de Prisi&oacute;n Verde. Bas&aacute;ndonos &uacute;nicamente en el archivo de Praga, mencionamos los siguientes t&iacute;tulos: Biograf&iacute;a de un Machete (1959), Buscadores de Botijas (1961), Un Aprendiz de Mes&iacute;as (1961), Tierras Bravas del Coyol (1962), Huellas Descalzas por la Aceras (1963), El Hombre Embotellado (1965), Tierra Santa (1965), Operaci&oacute;n Gorila (1965), Jacinta Peralta (sin fecha), La Abanderada (sin fecha), Ciclo Moraz&aacute;nico (1966): tomo I, Los Rebeldes de la Villa de San Miguel; tomo II, El Sombrero de Junco; tomo III, La Paz y la Sangre; tomo IV, Sombras de la Monta&ntilde;a; tomo V, La Ultima Orden. Adem&aacute;s de estos escritos, en el archivo existe un poema bastante largo, con el t&iacute;tulo: Poema C&oacute;smico, sin fecha; hay tres vol&uacute;menes de apuntes de viajes, con el t&iacute;tulo: Hombres, Rumbos y Horizontes; y dos novelas inconclusas: El Ojo de Yerix (1959) y La Balanza del Truchero (sin fecha). Asimismo, hay tres obras de teatro: dos sin t&iacute;tulo y una bajo el nombre de La Mujer Mala (1959). Por &uacute;ltimo, Amaya Amador escribi&oacute; un volumen sobre los problemas econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y sociales de Honduras, titulado: La Ruta Hist&oacute;rica del Pueblo Hondure&ntilde;o. <br /><br />Al hacer la evaluaci&oacute;n cr&iacute;tica de las obras escritas por Ram&oacute;n Amaya Amador es preciso se&ntilde;alar, en cumplimiento de la objetividad cient&iacute;fica, que no se trata de un escritor extraordinario, en el que se conjuga el dominio de las t&eacute;cnicas literarias m&aacute;s avanzadas con el desarrollo de una tem&aacute;tica siempre universal. Quien penetre en el mundo amadoriano impulsado por el deseo de encontrar cualquiera de estos dos elementos, lo m&aacute;s probable es que sufra una desilusi&oacute;n, por cuanto Amaya Amador fue un novelista espont&aacute;neo que, por razones del maldito subdesarrollo impuesto a nuestro pa&iacute;s bajo la dominaci&oacute;n neocolonial del imperialismo norteamericano, no pudo concurrir a los centros de cultura superior, donde, calz&aacute;ndose los guantes de la ciencia literaria, se aprende a escribir a la manera de las academias. Por eso es posible encontrar imperfecciones en sus obras o, mejor dicho, elementos que no coinciden con las caracter&iacute;sticas de un arte estudiado. Al analizar su producci&oacute;n es preciso tomar en cuenta esta circunstancia, no para asumir una actitud piadosa frente a &eacute;l, sino para no cometer el error de anclar la mirada en la corteza de sus escritos, cuando lo importante es ir m&aacute;s all&aacute;, al fondo del esfuerzo productivo del autor. <br /><br />Por otra parte, la tem&aacute;tica desarrollada por Ram&oacute;n Amaya Amador no es de esas que suelen calificarse de universales porque hunden sus ra&iacute;ces en los problemas de un hombre et&eacute;reo: habitante de todos los climas. En realidad, Amaya Amador tuvo un solo tema: el hombre hondure&ntilde;o, visto con la &oacute;ptica del que contempla desde abajo, desde la entra&ntilde;a misma del pueblo. Por eso, la creaci&oacute;n de nuestro novelista es frecuentemente filiada, en las taxonom&iacute;as literarias al uso, dentro del "regionalismo", al que, para cumplir cabalmente la tarea, se le pega una tarjeta con la docta saliva del academicismo y se le manda al rinc&oacute;n donde descansa el "arte superado". A esto se debe, entre otras cosas, que las obras de Amaya Amador no siempre encuentran buena acogida en ciertos c&iacute;rculos intelectuales de nuestro continente, sobre todo aquellos que agitan los estandartes de la renovaci&oacute;n total frente a un arte de sabor criollo, al estilo de Huasipungo, Los de Abajo, Do&ntilde;a B&aacute;rbara, Cuentos de Pago Chico, y tantos testimonios m&aacute;s de una tem&aacute;tica que es siempre fecunda, como lo demuestra El Llano en Llamas, de Juan Rulfo. <br /><br />Pero hay que decir m&aacute;s. La actividad literaria no tuvo en Amaya Amador un prop&oacute;sito esteticista. En realidad, ese trabajo fue para el escritor de Olanchito una forma de militancia revolucionaria; pero no cualquier forma, sino la m&aacute;s apasionada e importante. De su pluma no sali&oacute; una sola palabra, una sola letra, que no estuviera dirigida a contribuir con eficacia a la lucha del pueblo hondure&ntilde;o contra sus explotadores, tanto nacionales como extranjeros. Sus p&aacute;ginas son todas militantes, les guste o no a quienes prefieren una literatura de oropeles, exhibicionista, similar a esas parejas que son capaces de embelesarnos con un cuadro de amor en el escenario, pero que se vuelven in&uacute;tiles cuando se trata de repetirlo en la soledad de la alcoba. Amaya Amador no tocaba flautas para encantar serpientes: fue el novelista de la clase obrera hondure&ntilde;a y, por ello, sus obras, m&aacute;s que un arte puro, son el grito de combate de uno m&aacute;s de los soldados proletarios. Quien las quiera as&iacute;, que las tome; quien no, que las deje, pues est&aacute;n destinadas al pueblo trabajador y &eacute;ste s&iacute; sabe valorarlas. <br /><br />Once a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte y tras arduas gestiones iniciadas por el poeta hondure&ntilde;o Oscar Acosta (en ese entonces Embajador de Honduras en Espa&ntilde;a) y que duraron cuatro a&ntilde;os, se logr&oacute; la repatriaci&oacute;n de los restos mortales de Ram&oacute;n Amaya Amador los que fueron enviados de Checoslovaquia a Madrid y luego trasladados a Tegucigalpa en septiembre de 1977, permaneciendo la urna con las cenizas de Amaya Amador en la Secci&oacute;n Colecci&oacute;n Hondure&ntilde;a de la Biblioteca de la UNAH.<br /><br />La comisi&oacute;n encargada del traslado estaba integrada por Oscar Acosta; Rigoberto Paredes, Jefe del Departamento de Letras y Lenguas de la Universidad Nacional de Aut&oacute;noma de Honduras; H&eacute;ctor Hern&aacute;ndez, Presidente del Sindicato de Trabajadores de la UNAH; Alejandro Guti&eacute;rrez, Secretario General de la Federaci&oacute;n de Estudiantes Universitarios de Honduras, y Livio Ram&iacute;rez Lozano, Agregado Cultural de la Embajada de Honduras en Madrid.<br />Sin embargo, la repatriaci&oacute;n de los restos no impidi&oacute; que durante casi una d&eacute;cada m&aacute;s, sus obras fueran perseguidas. Debieron transcurrir otros catorce a&ntilde;os para que el archivo principal con las obras in&eacute;ditas de Ram&oacute;n Amaya Amador escritas en su largo exilio pudiera regresar a Honduras.<br />En abril de 1991, en un acto solemne en la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de Honduras, el Presidente de la Rep&uacute;blica, Lic. Rafa&eacute;l Leonardo Callejas, recibi&oacute; a nombre del pueblo de Honduras, m&aacute;s de veinte t&iacute;tulos in&eacute;ditos que fueron repatriados desde la Casa de las Am&eacute;ricas, La Habana, Cuba a donde fueron llevados desde Praga, Checoslovaquia.<br />Esta vez las gestiones iniciadas por Carlos Amaya F&uacute;nez, hijo del escritor, fueron respaldadas por una comisi&oacute;n integrada por Oswaldo Mart&iacute;nez y Neptal&iacute; Orellana de Radio Progreso, Juan Ram&oacute;n Dur&aacute;n, Director de la Escuela de Periodismo de la UNAH, David Romero de Diario Tiempo, Adelma Argueta, Diario La Prensa y el Dr. V&iacute;ctor Ramos; quienes lograron el apoyo del gobierno de la Rep&uacute;blica para agilizar y facilitar el traslado de las obras.<br />Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, y treinta y dos despu&eacute;s de muerto, su pueblo y su gente se movilizaron para llevar a su definitiva morada las cenizas del notable escritor de Olanchito.<br />Una comisi&oacute;n de olanchitos presidida por el Prof. Esa&uacute; Ju&aacute;rez Gonz&aacute;lez e integrada por el Prof. Fabio Bernardino C&aacute;rcamo, Director de la Casa de la Cultura de Olanchito, Juan Carlos Medina, Vicepresidente del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Standard Fruit Company; Jos&eacute; Luis Bardales Cano; Rony Javier Cruz; Gustavo Sosa Mart&iacute;nez; Fernando Mac Lean; Geovana Spears; Santiago Manzanares; Ra&uacute;l Cortes y Eduardo Manuel Cruz Mart&iacute;nez; organiz&oacute; el retorno que tuvo lugar el 19 de mayo de 1999. <br /><br />Desde 1966 se ha escrito mucho sobre la vida y obra de Ram&oacute;n Amaya Amador, entre los que podemos mencionar a Dionisio Romero Narv&aacute;ez, el Pr&oacute;logo de Longino Becerra aparecido en la 2&ordf; edici&oacute;n de Prisi&oacute;n Verde, el ensayo biogr&aacute;fico de Max Sorto Batres, publicado por el Ministerio de Cultura y Turismo en 1990, y la extensa y documentada biograf&iacute;a realizada por su paisano Juan Ram&oacute;n Mart&iacute;nez, que apareci&oacute; bajo el sello de la Editorial Universitaria de la UNAH en 1995.<br /><br />Ram&oacute;n Amaya Amador, escribi&oacute; 40 t&iacute;tulos y cientos de art&iacute;culos period&iacute;sticos. Algunas obras se perdieron en los duros a&ntilde;os de exilio del novelista hondure&ntilde;o en Guatemala y Argentina, unas pocas fueron publicadas en vida del autor (en distintos pa&iacute;ses e idiomas) y la mayor&iacute;a de los t&iacute;tulos in&eacute;ditos empezaron a publicarse con posterioridad a su muerte. Presentamos a continuaci&oacute;n la lista completa de esos t&iacute;tulos.<br /><br /><br /><br />]]></description><pubDate>Wed, 03 Oct 2007 20:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>Le&#xF3;n Trotsky  Su Obra Y Ejemplo Viven En Nuestra Lucha  por Pedro Rojas, San Jos&#xE9;, Costa Rica</title><link>https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/100302-leon-trotsky-su-obra-y-ejemplo-viven-en-nuestra-lucha-por-pedro-rojas-san-jose-costa-rica.php</link><guid isPermaLink="true">https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/100302-leon-trotsky-su-obra-y-ejemplo-viven-en-nuestra-lucha-por-pedro-rojas-san-jose-costa-rica.php</guid><description><![CDATA["Natasha acaba de acercarse a la ventana desde el patio y la ha abierto m&aacute;s, para que el aire entre mejor en mi habitaci&oacute;n. Puedo ver la verde franja de c&eacute;sped al pie del muro y el claro cielo azul encima de &eacute;ste y la luz del sol en todas partes. La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la limpien de todo mal, opresi&oacute;n y violencia, y la disfruten a plenitud" <br />Le&oacute;n Trotsky. Testamento, 1940.<br /> Las anteriores palabras las escribi&oacute; Trotsky, pocos mese antes de su muerte. Para un hombre que perdi&oacute; a sus mejores amigos y camaradas, sometido al exilio en un pa&iacute;s lejano, presintiendo el seguro aniquilamiento hasta de sus hijos y parientes m&aacute;s cercanos en los campos de concentraci&oacute;n stalinistas, mientras el mapa de Europa se te&ntilde;&iacute;a de negro con el avance de las hordas facistas en los albores de la II Guerra Mundial, sin duda sus palabras son un testimonio elocuente de optimismo revolucionario y de pasi&oacute;n por los m&aacute;s nobles ideales de la humanidad. <br />El 21 de agosto de 1940, a las 7:25 p.m., en la ciudad de M&eacute;xico, muere asesinado a mansalva Le&oacute;n Trotsky, quien contaba con 60 a&ntilde;os de edad. El asesino de Trotsky se llamaba Ram&oacute;n Mercader, un agente a sueldo de la G.P.U. (polic&iacute;a secreta stalinista), que utilizando el seud&oacute;nimo de Jacson Mornard, se infiltr&oacute; en la propia casa de Trotsky, haci&eacute;ndose pasar por su partidario, con el pretexto de ense&ntilde;arle un art&iacute;culo period&iacute;stico. Golpe&oacute; a Trotsky en el cr&aacute;neo con una piqueta de alpinista, y termin&oacute; as&iacute; con la vida de uno de los m&aacute;s grandes revolucionarios del siglo XX. <br />El legado revolucionario de Trotsky<br />Le&oacute;n Davidovitch Bronstein, con el seud&oacute;nimo de Trotsky, fue junto con Vladimir Ilich Lenin, uno de los principales dirigentes del partido bolchevique, de la Revoluci&oacute;n Rusa de octubre de 1917 que &eacute;ste encabez&oacute; (cuyo 80 aniversario conmemoramos el presente a&ntilde;o), del primer gobierno de trabajadores victorioso que ha conocido la humanidad y de la Internacional Comunista, conocida como la Tercera Internacional, que en su momento fue la organizaci&oacute;n revolucionaria mundial m&aacute;s avanzada y m&aacute;s fuerte que ha existido hasta la fecha. Trotsky fue un l&iacute;der obrero revolucionario de primera fila. Fungi&oacute; como presidente del Soviet (Consejo de Obreros y Campesinos) de la entonces capital rusa: Petrogrado, tanto en la primera Revoluci&oacute;n Rusa derrotada de 1905 como en la triunfante de 1917, asimismo encabez&oacute; el Comit&eacute; Militar Revolucionario que organiz&oacute; la insurrecci&oacute;n de octubre de 1917. Tras el derrocamiento del regimen zarista, asumi&oacute; la cartera de relaciones exteriores en el primer gobierno sovi&eacute;tico y posteriormente, fue el fundador del Ejercito Rojo que defendi&oacute; al naciente Estado Obrero ante el ataque de 14 ej&eacute;rcitos y la intervenci&oacute;n feroz de las potencias imperialistas. <br />En la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica de los primeros a&ntilde;os (1917-1923) existi&oacute; un r&eacute;gimen revolucionario, que se caracteriz&oacute; por la m&aacute;s amplia democracia obrera y por el internacionalismo proletario m&aacute;s consecuente. Las m&aacute;s plenas libertades democr&aacute;ticas para el movimiento obrero y para la creaci&oacute;n art&iacute;sticas, la independencia de los sindicatos con respecto al Estado, la fijaci&oacute;n de que el salario de los funcionarios del estado, incluidos sus m&aacute;ximos exponentes, no pod&iacute;a exceder al de un obrero calificado, m&aacute;s las enormes conquistas sociales fruto de la expropiaci&oacute;n de la burgues&iacute;a y la planificaci&oacute;n de la econom&iacute;a, permitieron sentar los cimientos para la construcci&oacute;n del aut&eacute;ntico socialismo. <br />No obstante la ofensiva de la contrarrevoluci&oacute;n burguesa e imperialista, si bien no logr&oacute; estrangular militarmente al estado sovi&eacute;tico, le impuso condiciones de aislamiento internacional y una presi&oacute;n tan brutal, que cre&oacute; las condiciones objetivas para que surgieran un tumor terrible al interior del Partido Comunista y del Estado sovi&eacute;tico: la &ldquo;Burocracia Stalinista&rdquo;. <br />Las derrotas de la revoluci&oacute;n obrera en Hungr&iacute;a, Polonia, Alemania e Italia, movimientos en los que se cifraron las mayores esperanzas de extensi&oacute;n de la revoluci&oacute;n, crearon condiciones muy dif&iacute;ciles de aislamiento para el pueblo y el Estado sovi&eacute;tico. Amparada en esas condiciones y en el atraso de las fuerzas productivas, en la sangr&iacute;a de la vanguardia bolchevique que entreg&oacute; su vida en la guerra civil, en el des&aacute;nimo y el cansancio de las propias masas, fruto de intensos conflictos y a&ntilde;os de privaciones, nace una burocracia que, disfraz&aacute;ndose de comunista y usurpando a los ojos del mundo el prestigio de la Revoluci&oacute;n Rusa, empieza a acumular enormes privilegios y a imponer a sangre y fuego el control totalitario sobre los trabajadores, las minor&iacute;as nacionales y el conjunto de la sociedad. Esta burocracia la encabeza Jos&eacute; Stalin. <br />Desde su lecho de enfermo, producto de sucesivos ataques de apoplej&iacute;a, Lenin intent&oacute; combatir la creciente burocracia al interior del estado y del partido. No obstante, muere prematuramente en 1924. Trotsky, acosado por la din&aacute;mica conservadora de la "nomenclatura" estatal, se empieza enfrentar al Stalinismo, pero es derrotado, destituido, expulsado del Partido, exiliado y finalmente asesinado por el Stalinismo. <br />La vigencia de su lucha<br />El 3 de setiembre de 1938, en una reuni&oacute;n clandestina en la localidad de Perigny, suburbio de Par&iacute;s, un pu&ntilde;ado de revolucionarios, en condiciones sumamente adversas, encabezados por Trotsky, fundan la IV Internacional, la organizaci&oacute;n internacional de trabajadores que pretende darle coninuidad al marxismo revolucionario y contrarrestar su degeneraci&oacute;n por parte del stalinismo y la socialdemocracia. <br />La farsa stalinista y sus incontables cr&iacute;menes permaneci&oacute; oculta durante d&eacute;cadas para much&iacute;simos luchadores obreros y populares en todo el mundo. La ca&iacute;da de los regimenes mal llamados "socialistas" de la ex-URSS y Europa del este, y la profunda crisis y restauraci&oacute;n capitalista que avanzan en Cuba y China, han puesto al desnudo la verdadera naturaleza del Stalinismo y los partidos comunistas que este cobij&oacute;. <br />Sin embrago, a pesar de que el Stalinismo asesin&oacute; a Trotsky, trat&oacute; de borrar su papel en la historia sovi&eacute;tica, persigui&oacute; implacablemente a sus partidarios y cubri&oacute; su nombre con monta&ntilde;as de calumnias, su obra est&aacute; m&aacute;s vigente que nunca. <br />Porque no obstante de que hay un retroceso general del movimiento obrero y la izquierda a nivel mundial a Ilustraci&oacute;n 2partir de la d&eacute;cada de los noventa, los trotskistas, pese a nuestras modestas fuerzas y limitaciones, mantenemos los reductos m&aacute;s coherentes de resistencia a la ofensiva ideol&oacute;gica contrarrevolucionaria. Frente a la deserci&oacute;n de miles de ex-izquierdistas hoy reciclados o ganados por la socialdemocracia o la CIOSL, frente el culto a la concertaci&oacute;n que cunde en las c&uacute;pulas sindicales que se alejan cada vez m&aacute;s de las aspiraciones y necesidades obreras, frente a la campa&ntilde;a falsa de los escribas del capitalismo anunciando el "fin de la historia y la muerte del socialismo", la realidad nos demuestra d&iacute;a a d&iacute;a que la lucha de clases sigue siendo el motor de los procesos sociales y las contradicciones que genera el sistema se vuelven cada vez m&aacute;s agudas, obligando a las masas a defenderse frente a la ofensiva brutal que despliega contra sus derechos m&aacute;s elementales. <br />La aplicaci&oacute;n de la "globalizaci&oacute;n", los planes de ajuste y reconversi&oacute;n, la flexibilizaci&oacute;n laboral y todas las medidas que aplican los capitalistas en el mundo para esclavizar a los trabajadores, est&aacute;n generando la resistencia de la clase obrera y el pueblo en m&uacute;ltiples formas, desde el levantamiento palestino, pasando por las enormes movilizaciones en Francia, hasta las poderosas huelgas de los obreros industriales coreanos. <br />No prometemos m&aacute;s nada a los trabajadores que lo siguiente: seguiremos luchando en esa perspectiva. Seguiremos el ejemplo de Trotsky, levantando la bandera del socialismo con democracia obrera, contra toda forma de explotaci&oacute;n capitalista y opresi&oacute;n burocr&aacute;tica.<br /><br /><br /><br /><br />]]></description><pubDate>Wed, 03 Oct 2007 20:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>Compa&#xF1;ero Edickson hasta el socialismo siempre!</title><link>https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/100301-companero-edickson-hasta-el-socialismo-siempre-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/100301-companero-edickson-hasta-el-socialismo-siempre-.php</guid><description><![CDATA[Edickson Roberto Lemus, 41 a&ntilde;os, Secretario General de la Regional Progreso de la Central Nacional de Trabajadores del Campo y miembro del Partido de los Trabajadores, fue asesinado por matones a sueldo el martes 24 de mayo del 2005 de cuatro balazos en la cabeza cuando se encontraba en un bus de ruta urbana de El Progreso, Yoro, dirigi&eacute;ndose a apoyar al grupo campesino Renacer.<br />El grupo Renacer, integrado por madres solteras y miembros de la tercer edad, fue desalojado por orden de la Juez titular del Juzgado de Letras seccional, Abogada Lesbia Cubas el pasado jueves 19 de mayo de la tierra que ocupaban en el sector de Pajuiles en El Progreso. Sus champas fueron destruidas, sus pertenencias robadas y quemadas. El terreno en disputa fue ocupado por particulares armados a nombre de la Cooperativa Las Palmas, por recomendaci&oacute;n de la misma jueza Lesbia Cubas, quienes se dedicaron a amenazar a los compa&ntilde;eros del grupo y a los directivos regionales de la CNTC que llegaron a brindarles apoyo, ante la falta de presencia policial.<br /><br />Negligencia de las autoridades<br /><br />Debido a la peligrosa situaci&oacute;n creada por las autoridades, se solicit&oacute; la presencia del Comisionado de los Derechos Humanos para que verificara las irregularidades y solicitara a la autoridad policial verificar la identidad de las personas armadas que se encontraban en el predio as&iacute; como verificar sus permisos de portaci&oacute;n de armas. A pesar de haberse interpuesto esta solicitud a la oficial de turno nada cambi&oacute; en Pajuiles y por el contrario los ocupantes del terreno se dedicaron a amenazar armas en mano a los compa&ntilde;eros campesinos y a los directivos regionales.<br />Pese a los antecedentes del caso, a las solicitudes de la Junta Directiva Regional de la CNTC y de la Asamblea Popular Permanente, a las denuncias p&uacute;blicas hechas por los medios de comunicaci&oacute;n locales y a las constantes amenazas de muerte vertidas por las personas armadas en el predio en disputa, ninguna autoridad hizo absolutamente nada facilitando la labor de los asesinos a sueldo.<br /><br />Sicarios profesionales<br /><br />El asesinato de Edickson Lemus no fue obra de la casualidad ni de un enfrentamiento, fue un crimen premeditado, planificado cuidadosamente y llevado a cabo por asesinos profesionales que actuaron con impunidad, con el objetivo absolutamente claro de infundir el terror en los miembros de la CNTC y el movimiento popular, al realizarse en horas de mediod&iacute;a en un bus urbano lleno de pasajeros en su mayor&iacute;a escolares. El cuerpo sin vida de nuestro compa&ntilde;ero permaneci&oacute; m&aacute;s de una hora y media sin ser identificado debido al retardo con el que actu&oacute; la fiscal&iacute;a en el reconocimiento del cad&aacute;ver.<br />Por su parte, la polic&iacute;a preventiva, contrario a lo que ocurre en otros casos, no implement&oacute; ninguna medida dirigida a la b&uacute;squeda de los autores del crimen y por el contrario trataron de confundir a la opini&oacute;n p&uacute;blica afirmando que pod&iacute;a tratarse de &ldquo;un ajuste de cuentas o venganza personal&rdquo;. Todos los indicios apuntan a Natividad Hern&aacute;ndez, un ex militar, que organiz&oacute; el grupo de sicarios armados con armas de grueso calibre en el predio en disputa.<br />La Direcci&oacute;n General de Investigaci&oacute;n Criminal y la Fiscal&iacute;a remitieron a los Juzgados de El Progreso, a Mario Roberto G&oacute;mez Cruz, acusado de haber dado muerte a Edickson Lemus. En los pr&oacute;ximos d&iacute;as se presentar&aacute;n las pruebas para que sea juzgado.<br />Las organizaciones campesinas y populares exigen que la investigaci&oacute;n contin&uacute;e hasta conocer el motivo del asesinato, los c&oacute;mplices del mismo y los autores intelectuales. Al mismo tiempo se exige la protecci&oacute;n a los testigos y del acusado.<br />Este primer resultado es consecuencia directa de la presi&oacute;n nacional e internacional para el esclarecimiento del crimen.<br />Desde joven Edickson se identific&oacute; con las causas populares que lo llevaron a proponer y luchar por la creaci&oacute;n de un instituto oficial de segunda ense&ntilde;anza en Urraco Pueblo que hoy es el instituto Azcona, para que los hijos de los obreros agr&iacute;colas y los campesinos tuvieran acceso a la educaci&oacute;n gratuita.<br />Luego se identific&oacute; con la lucha campesina, organiz&aacute;ndose en la CNTC desde donde particip&oacute; en las luchas de Tacamiche, Guaymas y Guanch&iacute;as en el sector de El Progreso, en la d&eacute;cada de mediados de los 90.<br />El hurac&aacute;n Mitch lo oblig&oacute;, junto a sus compa&ntilde;eros de los grupos campesinos San Miguel, Las Delicias y 24 de Mayo a trasladarse al municipio de Potrerillos donde debieron impulsar una nueva lucha, esta vez como damnificados. Resultado de la misma es la comunidad El Triunfo en dicho municipio que se ha convertido en un modelo de comunidad caracterizada por la solidaridad, el trabajo com&uacute;n y la identificaci&oacute;n con las causas populares. En esta comunidad, Edickson cifraba sus principales esperanzas, hab&iacute;an logrado tener una escuela y estaba impulsando la construcci&oacute;n de una biblioteca para contribuir a la lucha contra la ignorancia tan com&uacute;n en el campo hondure&ntilde;o.<br />Fuera del sector campesino se destac&oacute; como constructor, desde sus inicios, de la m&aacute;xima expresi&oacute;n de lucha unitaria, la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular, siempre apost&oacute; por la lucha unitaria del movimiento popular. Acompa&ntilde;&oacute; las luchas de los docentes y los estudiantes siendo encarcelado junto a &eacute;stos. Se solidariz&oacute; con los sindicalistas y los pobladores, y a todos los sectores en lucha llegaba a motivarlos y alegrarlos con su particular forma de cantar las consignas.<br />Conciente que las luchas populares no pueden quedarse s&oacute;lo en lo reivindicativo, sum&oacute; sus esfuerzos al Partido de los Trabajadores para hacer avanzar la conciencia pol&iacute;tica de los explotados desde donde estaba impulsando las candidaturas de izquierda y los luchadores de la alianza del Partido Unificaci&oacute;n Democr&aacute;tica con el Partido de los Trabajadores.<br /><br />&iexcl;unidad y tierra, justicia y libertad!<br />&iexcl;sangre de mart&iacute;res, semilla de libertad!<br />&iexcl;Edickson vive, la lucha sigue!<br /><br /><br />]]></description><pubDate>Wed, 03 Oct 2007 20:01:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/092803.php</link><guid isPermaLink="true">https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/092803.php</guid><description><![CDATA[Mariana: Los Recuerdos De Un Viejo<br /><br />Mariana guard&oacute; sus recuerdos en su caj&oacute;n, para enterrarlos y no olvidarlos, dejarlos all&iacute; sencillamente. Lo comento con su amigo el Le&oacute;n, adoptando una aptitud para apoyarla sonri&oacute; guardando el secreto, hace un tiempo quedo abstra&iacute;da del mar con la mirada quieta en un vaso de agua dulce amarrilla, en realidad no quer&iacute;a m&aacute;s que re&iacute;r sin importar porque, al fin y al cabo algunos seres suelen hacer eso para evadirse y volver a ellos despu&eacute;s de burlar la vida sin que ella se de cuenta desde su tibio cristal h&uacute;medo.<br />Cada ma&ntilde;ana de cada martes part&iacute;a con direcci&oacute;n al oeste, -&iexcl;a casa!-, le dec&iacute;a con frecuencia Le&oacute;n, y se iba lentamente enredando en los burdos recuerdos que dejaba caer en su ventana, siempre tuvo la impresi&oacute;n de que algunos ojos la acechaban desde las sombras del mundo, desde los rezos que dejo su abuela en la triste cocina llena de compasi&oacute;n por su situaci&oacute;n, Le&oacute;n la observaba y sus deseos incontrolables de rasgarle la garganta con sus garras de fiera llena de odio se volv&iacute;an cada vez m&aacute;s incontrolables, pero realmente nunca supo expresar esa sensaci&oacute;n y as&iacute; call&oacute; lo que deseaba que supiera Le&oacute;n y sab&iacute;a que &eacute;l intentar&iacute;a dejarlo as&iacute;.<br />La invitaba a subir a la luna y comer insectos junto a ella, para verla irse a trav&eacute;s de los ruidos que dejan las animas en ese lugar, para volver con nuevos recuerdos que llenaban su cabeza, para revivirla cuando quedaba vac&iacute;a de tanto odio. La noche antes de su partida al mundo de los sue&ntilde;os jugo un par de d&iacute;as con las estrellas junt&aacute;ndolas para cubrir su rostro, ya nada importaba si estaba con ella, desde el rinc&oacute;n que le confinaba la soledad llamaba su coraz&oacute;n a unirse a las vagas im&aacute;genes de su ser, descomponiendo su forma y volverse et&eacute;reo si acaso nunca lo recordar&iacute;a.<br />Y as&iacute; decidido a irse, la miro largamente a los ojos y se sumergi&oacute; en su alma acaricio su ser junto a ella y lami&oacute; sus heridas, se entrego hasta incinerar sus huesos, cambio su forma y se fue. Mariana no volver&aacute; dijo para si mismo perdiendo su grito en los sonidos del mar, quiso evaporarse para no sentir nada y arrastrar un cad&aacute;ver hasta quitarse el coraz&oacute;n y d&aacute;rselo a los recuerdos, a buitres, a los gusanos&hellip; Adi&oacute;s Mariana regresa con nuevos recuerdos para volver a la luna con ganas de morir junto a ti.<br /><br /><br />]]></description><pubDate>Fri, 28 Sep 2007 02:54:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/092802.php</link><guid isPermaLink="true">https://elpaisdeloselefantes.blogia.com/2007/092802.php</guid><description><![CDATA[El Pa&iacute;s De Los Elefantes<br /><br />En el pa&iacute;s de los elefantes<br />Hay muchas hormigas<br />Atravesando sus puentes<br />Atravesando la luz.<br /><br />En el pa&iacute;s de los elefantes<br />Existe una raza extra&ntilde;a<br />De vagabundos ausentes<br />Que r&iacute;en cuando est&aacute;n solos.<br /><br />El volc&aacute;n de sus amores<br />Ocultos de las sombras<br />Construye aquellos paisajes<br />Urbanizando la soledad.<br /><br />Y es sus ojos animales<br />Las apocal&iacute;pticas bestias<br />Cargan alegres fusiles<br />Para &ldquo;CONSTRUIR&rdquo; esta ciudad<br /><br /><br />]]></description><pubDate>Fri, 28 Sep 2007 02:27:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
