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el país de los elefantes

León Trotsky Su Obra Y Ejemplo Viven En Nuestra Lucha por Pedro Rojas, San José, Costa Rica

León Trotsky  Su Obra Y Ejemplo Viven En Nuestra Lucha  por Pedro Rojas, San José, Costa Rica "Natasha acaba de acercarse a la ventana desde el patio y la ha abierto más, para que el aire entre mejor en mi habitación. Puedo ver la verde franja de césped al pie del muro y el claro cielo azul encima de éste y la luz del sol en todas partes. La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la limpien de todo mal, opresión y violencia, y la disfruten a plenitud"
León Trotsky. Testamento, 1940.
Las anteriores palabras las escribió Trotsky, pocos mese antes de su muerte. Para un hombre que perdió a sus mejores amigos y camaradas, sometido al exilio en un país lejano, presintiendo el seguro aniquilamiento hasta de sus hijos y parientes más cercanos en los campos de concentración stalinistas, mientras el mapa de Europa se teñía de negro con el avance de las hordas facistas en los albores de la II Guerra Mundial, sin duda sus palabras son un testimonio elocuente de optimismo revolucionario y de pasión por los más nobles ideales de la humanidad.
El 21 de agosto de 1940, a las 7:25 p.m., en la ciudad de México, muere asesinado a mansalva León Trotsky, quien contaba con 60 años de edad. El asesino de Trotsky se llamaba Ramón Mercader, un agente a sueldo de la G.P.U. (policía secreta stalinista), que utilizando el seudónimo de Jacson Mornard, se infiltró en la propia casa de Trotsky, haciéndose pasar por su partidario, con el pretexto de enseñarle un artículo periodístico. Golpeó a Trotsky en el cráneo con una piqueta de alpinista, y terminó así con la vida de uno de los más grandes revolucionarios del siglo XX.
El legado revolucionario de Trotsky
León Davidovitch Bronstein, con el seudónimo de Trotsky, fue junto con Vladimir Ilich Lenin, uno de los principales dirigentes del partido bolchevique, de la Revolución Rusa de octubre de 1917 que éste encabezó (cuyo 80 aniversario conmemoramos el presente año), del primer gobierno de trabajadores victorioso que ha conocido la humanidad y de la Internacional Comunista, conocida como la Tercera Internacional, que en su momento fue la organización revolucionaria mundial más avanzada y más fuerte que ha existido hasta la fecha. Trotsky fue un líder obrero revolucionario de primera fila. Fungió como presidente del Soviet (Consejo de Obreros y Campesinos) de la entonces capital rusa: Petrogrado, tanto en la primera Revolución Rusa derrotada de 1905 como en la triunfante de 1917, asimismo encabezó el Comité Militar Revolucionario que organizó la insurrección de octubre de 1917. Tras el derrocamiento del regimen zarista, asumió la cartera de relaciones exteriores en el primer gobierno soviético y posteriormente, fue el fundador del Ejercito Rojo que defendió al naciente Estado Obrero ante el ataque de 14 ejércitos y la intervención feroz de las potencias imperialistas.
En la Unión Soviética de los primeros años (1917-1923) existió un régimen revolucionario, que se caracterizó por la más amplia democracia obrera y por el internacionalismo proletario más consecuente. Las más plenas libertades democráticas para el movimiento obrero y para la creación artísticas, la independencia de los sindicatos con respecto al Estado, la fijación de que el salario de los funcionarios del estado, incluidos sus máximos exponentes, no podía exceder al de un obrero calificado, más las enormes conquistas sociales fruto de la expropiación de la burguesía y la planificación de la economía, permitieron sentar los cimientos para la construcción del auténtico socialismo.
No obstante la ofensiva de la contrarrevolución burguesa e imperialista, si bien no logró estrangular militarmente al estado soviético, le impuso condiciones de aislamiento internacional y una presión tan brutal, que creó las condiciones objetivas para que surgieran un tumor terrible al interior del Partido Comunista y del Estado soviético: la “Burocracia Stalinista”.
Las derrotas de la revolución obrera en Hungría, Polonia, Alemania e Italia, movimientos en los que se cifraron las mayores esperanzas de extensión de la revolución, crearon condiciones muy difíciles de aislamiento para el pueblo y el Estado soviético. Amparada en esas condiciones y en el atraso de las fuerzas productivas, en la sangría de la vanguardia bolchevique que entregó su vida en la guerra civil, en el desánimo y el cansancio de las propias masas, fruto de intensos conflictos y años de privaciones, nace una burocracia que, disfrazándose de comunista y usurpando a los ojos del mundo el prestigio de la Revolución Rusa, empieza a acumular enormes privilegios y a imponer a sangre y fuego el control totalitario sobre los trabajadores, las minorías nacionales y el conjunto de la sociedad. Esta burocracia la encabeza José Stalin.
Desde su lecho de enfermo, producto de sucesivos ataques de apoplejía, Lenin intentó combatir la creciente burocracia al interior del estado y del partido. No obstante, muere prematuramente en 1924. Trotsky, acosado por la dinámica conservadora de la "nomenclatura" estatal, se empieza enfrentar al Stalinismo, pero es derrotado, destituido, expulsado del Partido, exiliado y finalmente asesinado por el Stalinismo.
La vigencia de su lucha
El 3 de setiembre de 1938, en una reunión clandestina en la localidad de Perigny, suburbio de París, un puñado de revolucionarios, en condiciones sumamente adversas, encabezados por Trotsky, fundan la IV Internacional, la organización internacional de trabajadores que pretende darle coninuidad al marxismo revolucionario y contrarrestar su degeneración por parte del stalinismo y la socialdemocracia.
La farsa stalinista y sus incontables crímenes permaneció oculta durante décadas para muchísimos luchadores obreros y populares en todo el mundo. La caída de los regimenes mal llamados "socialistas" de la ex-URSS y Europa del este, y la profunda crisis y restauración capitalista que avanzan en Cuba y China, han puesto al desnudo la verdadera naturaleza del Stalinismo y los partidos comunistas que este cobijó.
Sin embrago, a pesar de que el Stalinismo asesinó a Trotsky, trató de borrar su papel en la historia soviética, persiguió implacablemente a sus partidarios y cubrió su nombre con montañas de calumnias, su obra está más vigente que nunca.
Porque no obstante de que hay un retroceso general del movimiento obrero y la izquierda a nivel mundial a Ilustración 2partir de la década de los noventa, los trotskistas, pese a nuestras modestas fuerzas y limitaciones, mantenemos los reductos más coherentes de resistencia a la ofensiva ideológica contrarrevolucionaria. Frente a la deserción de miles de ex-izquierdistas hoy reciclados o ganados por la socialdemocracia o la CIOSL, frente el culto a la concertación que cunde en las cúpulas sindicales que se alejan cada vez más de las aspiraciones y necesidades obreras, frente a la campaña falsa de los escribas del capitalismo anunciando el "fin de la historia y la muerte del socialismo", la realidad nos demuestra día a día que la lucha de clases sigue siendo el motor de los procesos sociales y las contradicciones que genera el sistema se vuelven cada vez más agudas, obligando a las masas a defenderse frente a la ofensiva brutal que despliega contra sus derechos más elementales.
La aplicación de la "globalización", los planes de ajuste y reconversión, la flexibilización laboral y todas las medidas que aplican los capitalistas en el mundo para esclavizar a los trabajadores, están generando la resistencia de la clase obrera y el pueblo en múltiples formas, desde el levantamiento palestino, pasando por las enormes movilizaciones en Francia, hasta las poderosas huelgas de los obreros industriales coreanos.
No prometemos más nada a los trabajadores que lo siguiente: seguiremos luchando en esa perspectiva. Seguiremos el ejemplo de Trotsky, levantando la bandera del socialismo con democracia obrera, contra toda forma de explotación capitalista y opresión burocrática.




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